El artista, natural de Isla Cristina, vivía en Sevilla desde los nueve años y ha fallecido a la edad de 70 años de un cáncer

Sevilla
02/07/2026 Actualizado a las 20:12h.
Ha muerto en Sevilla el pintor Manolo Cuervo (Isla Cristina, Huelva, 1955). Ingresado desde hace varias semanas en el hospital de Bormujos aquejado de un cáncer, el artista llevaba sedado varios días hasta que este jueves sobre las doce y media de la mañana ha ocurrido el fatal desenlace. Su cuerpo ha sido trasladado al tanatorio de la SE-30 donde este viernes a las 13 horas se celebrará un responso.
Manolo Cuervo vivió su infancia en los Pajaritos y ya de adulto se trasladó al barrio de San Lorenzo. Vivió en la calle Martínez Montañés por más de veinticinco años, hasta hace una década, cuando trasladó su vivienda y estudio a Castilleja de la Cuesta.
Pintor y diseñador, realizó sus primeras obras a finales de los años 70. Se trataba de una serie titulada 'Ventana al mar', en un homenaje a los paisajes de su juventud. En los inicios, su carrera se centró más en el diseño, y como cartelista su estética se acercaba más a las tendencias del pop interpretado a su manera. Su pintura, sin embargo, deambulaba en el expresionismo abstracto.
En los últimos años fue su faceta de cartelista en la que destacó y se hizo muy popular por la realización de numerosas obras para las cofradías sevillanas. En este sentido, el pintor Curro González, gran amigo de Cuervo, dice que «su sello como cartelista quedará como uno de los grandes, y en esta ciudad tan complicada, fue el único que ha conseguido el consenso entre la Sevilla cofrade y la underground, y eso no es nada fácil».
El Ayuntamiento de Sevilla, por iniciativa del anterior director general de Cultura, Fernando Mañes, tenía previsto instalar un azulejo en la calle Escoberos dedicado a Manolo Cuervo con el cartel que el artista hiciera para la hermandad de la Macarena. Al artista se le había planteado desde la delegación de Cultura la realización de una exposición en el Centro Cerámico de Triana con su obra cerámica, y lo de la colocación del azulejo surgió a partir de esta iniciativa. De hecho, el azulejo ya está en proceso de realización por los artesanos del Centro Cerámico de Gelves bajo la dirección del profesor Ángel Lora, «le hacía mucho ilusión», ha comentado Fernando Mañes, recién incorporado como nuevo concejal del ayuntamiento hispalense, «pero lamentablemente Manolo no lo verá».
A principios de los años 80, Manolo Cuervo crea la imagen a través de sus carteles de importantes citas culturales que revolucionaron la Sevilla de la época como Cita en Sevilla, Festivales de Jazz, Festival de Itálica, Festival de Nueva Música y Festival New Age (Universidad de Sevilla), Expo 92, Rising Stars (Fundación Cajasol) o Territorio Sevilla. Igualmente realizó carteles para numerosas compañías de teatro sevillanas y diseñó el del Festival Internacional de Danza de Itálica.
En una entrevista en ABC de Sevilla recordaba esta época de cartelista. «Cuando tomé café con Leonard Cohen o con Miles Davis. ¡Uf! Fueron años gloriosos en Sevilla. Cohen, Miles Davis, B.B.King... aquellos festivales de jazz; Joe Cocker en el Prado o Nina Hagen tomando tapas. Todo era alucinante. Hice muchísimos carteles para los festivales de jazz, cine y teatro. Mucha gente me conoce por los carteles más que por mi pintura», reconocía.
Pintaba escuchando música y tenía cuatro guitarras eléctricas en su casa, era un enorme apasionado del jazz, y durante años fue fiel cliente de uno de los bares con música en directo de la Alameda de Hércules, cercano a donde vivía. Otra de las anécdotas de su vida fue haber dado la vuelta al mundo, pues hizo el servicio militar en el buque escuela Juan Sebastián Elcano.
Una de los hitos de su carrera fue encontrar en una serie de televisión norteamericana una obra suya, algo que luego se repitió en otras producciones, entre otras en las series de televisión norteamericanas como 'CSI Nueva York', 'Shake it up', 'Black-ish' o 'Descolocados'.
En los últimos años las cofradías sevillanas le reclamaron como cartelista y su faceta como pintor contemporáneo dio un vuelco importante a la estética de los carteles cofrades, sobre todo a partir de los que hizo para la Macarena en 2019 y el del 450 aniversario de la hermandad de la Hiniesta del año 2015. También llevó a cabo el cartel de las Fiestas de la Primavera del Ayuntamiento de Sevilla y en 2020, el de la Semana Santa de Jerez. Igualmente realizó el del II Congreso Internacional de las Hermandades y Piedad Popular. En 2024 llevó a cabo el cartel de la Misión de la Esperanza de Triana. Una estampita de esta Virgen que le dio su madre le acompañó durante el año en el que viajó en el Juan Sebastián Elcano.
En el año 2022 recibió el Premio Especial del Jurado de los Premios Demófilo que otorga la Fundación Machado «por incorporar el pop-art y las mejores tendencias de los mejores años del pasado siglo al cartel que cada año edita del Consejo de Hermandades y Cofradías de Sevilla».
El año 2022 fue, decía, 'su año' porque inauguró nada menos que tres exposiciones. La primera en CICUS titulada 'Hits a gogó' que fue como un mix o una playlist de los temas que escuchaba en esa época. La segunda muestra se inauguró en la Fundación Cajasol con el título de 'Manolo Cuervo. Una visión de las cofradías desde la vanguardia' y se exhibía no el cartel de la Semana Santa de ese año, del que se muestra la obra final y todas las versiones realizadas de ella, sino también los carteles que realizó para las hermandades de la Macarena y la Hiniesta. Y finalmente, en la Casa de la Provincia se presentó 'Cuervo la exposición 'ADN. Crónicas urbanas de alta fidelidad' en la que hay 75 pinturas, realizadas entre 2009 y 2019 en su estudio de Castilleja de la Cuesta.

