
Radio-Televisión Municipal de Chipiona, 20 de abril de 2015. El grupo ecologista CANS ha denunciado cómo la crueldad humana se ceba con los animales. El pasado día 7 de abril, explica, un ciudadano de Chipiona, que no quiso dar su nombre, le hizo entrega de un cernícalo que decía haber encontrado casualmente. De inmediato, la formación se puso en contacto con el Centro de Recuperación (CREA) del Puerto de Santa María para que, a la mayor brevedad posible, pasaran a recogerlo, ya que el estado en el que se encontraba era lamentable. Pasado un tiempo, un agente forestal de la Consejería de Medio Ambiente pasó para que le fuera entregado el animal con el objetivo de trasladarlo al mencionado centro de recuperación, pero eran tan graves las heridas que sufría que no tuvieron más remedio que portar por garantizarle una muerte digna. Posteriormente, el CANS recibió una llamada del veterinario responsable que comentó el estado en el que se encontró al animal, remitiendo fotografías. Las alas las tenía amarradas a la altura de los húmeros, posicionándolas hacia atrás, con una doble goma de las que se usan para los ramos de flores. Las heridas producidas eran muy graves, ya que la goma ejercía mucha presión en la zona y cada vez que el cernícalo intentaba batir las alas, la goma cortaba mas y mas los tejidos, produciendo daños muy graves: músculos y huesos seccionados. El ave llevaba tanto tiempo clavándose que el tejido estaba cicatrizando encima de la goma. Además de esto, se notaba que el animal había permanecido en cautividad cierto tiempo y en malas condiciones, lo que se evidenciaba por el plumaje dañado, el pico largo y los clavos (pododermatitis) que le impedían apoyar bien las patas.

