La Federación Andaluza de Empresas y Profesionales Inmobiliarios (FAEPI) se presentó el 8 de octubre en el Hotel Inglaterra de Sevilla. Nace de la unión de siete asociaciones —GICA, Alianza, LPA Spain, Inmobiliarias de Granada, ASAICOR, BPI Andalucía y BPI Málaga— que suman 406 empresas y asociados y más de 417 oficinas.

Su presidente es Álvaro Botella y su vicepresidenta, Begoña Gómez Roldós. Al acto asistió también el presidente de la Federación Nacional de Asociaciones Inmobiliarias (FAI), José María Alfaro.

Qué pide

FAEPI quiere ser interlocutora de la Junta de Andalucía y de otras administraciones en materia de vivienda. Su prioridad es participar en la regulación de la intermediación inmobiliaria que prevé la Ley 5/2025 de Vivienda de Andalucía, sobre todo en el registro de profesionales y en los requisitos que se les exijan.

«Regular bien no significa poner barreras. Significa poner garantías», resumió Botella.

La federación recordó que, según datos del INE, el precio de la vivienda en Andalucía subió un 11,9 % interanual en el segundo trimestre de 2026. Como respuesta propone aumentar la oferta de vivienda, liberar suelo, impulsar la vivienda protegida y asequible, agilizar los trámites urbanísticos y rehabilitar viviendas existentes.

«Andalucía no tiene un único mercado inmobiliario. Tiene muchos mercados inmobiliarios», señaló Gómez Roldós, en referencia a las diferencias entre capitales, pueblos del interior y zonas turísticas.